El justo perece, y a nadie le importa; mueren tus siervos fieles, y nadie comprende que mueran los justos a causa del mal. Los que van por el camino recto mueren en paz; hallan reposo en su lecho de muerte.
Profeta Isaías 57:1-2
El profeta Isaías un magnífico escritor, no solamente expresa discursos de exhortación, reprensión y castigo de parte de Dios, sino también palabras de aliento, consolación y esperanza. En estos versículos, da el profeta mensaje de esperanza para los fieles y justos de Dios, que valoran la relación y la comunión con el Dios único y soberano que tiene el control de la vida humana y hace repetidas promesas para los fieles en la tierra que lo aman, lo obedecen y caminan cumpliendo sus preceptos, instrucciones y mandamientos, esto los conduce a la rectitud cada día de su vida, presente y futura sin claudicar ni a la derecha, ni a izquierda, sino que se mantienen firmes en sus convicciones.
La promesa de Dios para tales personas, es que al final de sus días en este mundo, “Morirán en paz, hallarán reposo en su lecho de muerte,” con satisfacción de haber sido obedientes y de haber honrado a su Dios y SEÑOR en todo tiempo y en toda circunstancia.
Eso nos lleva a la reflexión: ¿Qué estamos haciendo con nuestro tiempo de vida?, ¿Estamos viviendo en la voluntad de Dios? ¿Estamos haciendo lo que trae satisfacción a nosotros y a los que nos aman? ¿Estamos sirviendo a nuestro prójimo en lo que podemos y en lo que es necesario? Debemos continuar siendo fieles al Señor y pidamos a Él que nos de una fe más grande y madura y una mejor vida de gozo en Cristo y de contentamiento en el Espíritu.
