No se amolden al mundo actual, sino sean transformados mediante la renovación de su mente. Así podrán comprobar cuál es la voluntad de Dios, buena, agradable y perfecta.
Carta a los Romanos 12:2
El apóstol Pablo comienza el capítulo 12 de esta carta, a que sus lectores consideren tomar la decisión de ser un sacrificio vivo para Dios, considerando su misericordia y hacer este sacrificio en adoración espiritual. Esta decisión ayudará a no vivir de acuerdo a los principios de vida del mundo o de una sociedad enferma moral y espiritual, para ello se necesita que el seguidor de Jesucristo sea transformado en su mente y tenerla renovada. Cuando esto sucede, es por el poder y la presencia del Espíritu Santo en la vida del seguidor de Cristo, entonces el creyente puede llegar a conocer y a comprobar la voluntad de Dios para el bien de su vida.
La voluntad de Dios es buena, porque Él conoce de antemano nuestro futuro y sabe que cada día es un tramo de riesgo y peligroso para llegar al final de nuestra existencia aquí en la tierra. Si se conoce la buena voluntad de Dios, el camino o nuestro andar con Cristo es mejor y de satisfacción, porque así no andaremos a tientas qué decisión tomar o cómo voy a vivir con seguridad. Es magnífico reconocer que la voluntad de Dios es buena para ti y para mi.
Esta voluntad del SEÑOR es agradable porque trae satisfacción y alegría, en la toma de decisiones no nos equivocamos. Esta voluntad nos saca de apuros y produce seguridad en nosotros en nuestro presente y futuro. Hay una tercera cualidad de esta voluntad de Dios; es perfecta, no hay ninguna imperfección, puedo confiar en ella, no hay obstáculo que me pueda impedir ser feliz y tener esa agradable actitud de ver la vida desde el punto de vista de Dios, porque así como Él es perfecto, así también, su voluntad para nuestra vida es perfecta.
Vivamos con una mente renovada por el Espíritu Santo, no imitemos a la gente de este mundo que vive sin Dios, sin salvación y vida eterna en Cristo Jesús. Comprobemos esta voluntad de Dios que es buena, agradable y perfecta, seremos mejores y triunfaremos en todo lo que nos propongamos.
Lee Romanos 12:1-2
