Así que recomiendo, ante todo, que se hagan plegarias, oraciones , súplicas y acciones de gracias por todos, especialmente por los gobernantes y por todas las autoridades, para que tengamos paz y tranquilidad, y llevemos una vida piadosa y digna. Esto es bueno y agradable a Dios nuestro Salvador, pues Él quiere que todos sean salvos y lleguen a conocer la verdad.
Apóstol Pablo 1a. carta a Timoteo 2:1-4
El joven Timoteo era hijo espiritual del apóstol Pablo, aunque ausente de él lo continuaba instruyendo en el quehacer del ministerio pastoral. Timoteo se encontraba como pastor en la ciudad de Éfeso alrededor del año 60 de nuestra era cuando recibió esta carta. Uno de los énfasis de esta carta es, que Timoteo promoviera la oración de intercesión para poder alcanzar a los gentiles paganos con el evangelio de Jesucristo, orando por toda la gente, porque Dios en Cristo Jesús no quiere que nadie se pierda sino que sean salvos; incluyendo a los gobernantes, orando por ellos y por todas las autoridades para que haya paz en la ciudad y en la provincia.
Cuán importante y necesaria es nuestra oración de intercesión, así como en el tiempo que vivieron el apóstol Pablo y Timoteo; se ha requerido en todo tiempo y ahora en el nuestro. Cristo Jesús viniendo a la vida de la gente, de nuestros gobernantes, no sólo serán salvos de la condenación, sino que tendríamos una mejor sociedad, tendríamos paz y tranquilidad ante tanta violencia que hay en el mundo. Nuestro desafío en el nombre del SEÑOR es interceder por todos los no convertidos a Cristo Jesús, de esa manera ellos serán beneficiados y nuestro país, recibirá la bendición de tener mejores gobernantes y autoridades.
Lee 1 Timoteo 2:1-5
