“Porque por gracia ustedes han sido salvados por mediante la fe; esto no procede de ustedes, sino que es el regalo de Dios. No por obras, para que nadie se jacte.”
Carta del apóstol Pablo a los Efesios 2:8,9
Al principio de esta carta hay alabanza y regocijo por el plan de Dios para los creyentes, mediante la redención efectuada por Jesucristo y la obra del Espíritu Santo. Los primeros diez versículos del capítulo 2 presenta la salvación por Gracia, eso tiene que ver con la gran misericordia de Dios para los seres humanos. Las diferentes civilizaciones de la humanidad han buscado relacionarse con alguna deidad, pero todo fue infructuoso, dioses caprichosos, deseosos de sangre, demandaban sacrificios de niños o doncellas por medio de demonios en sus sacerdotes o brujos, así existió y aún persiste el paganismo. Desde el principio de la raza humana el verdadero y único Dios creador de todo, lo prohibió y condenó. En su gran misericordia tenía preconcebido el plan de redención en beneficio de la humanidad y en su tiempo oportuno, envió a su único Hijo Jesús el Mesías para que fuera sacrificado por amor para perdón de pecados y recibir la salvación de su alma. Todo ser humano desde entonces, debe creer en este Salvador, por fe no por acciones de servicios, obras de caridad, y muchas otras obras buenas en favor de otros, esto debe realizarse después de que el alma sea regenerada y salvada, y se efectúe la adopción como hijos de Dios por la misma fe en a Jesucristo.
Experiméntalo, sin aún no lo has hecho.
Lee Efesios 2:1-10
