LA VERDAD SOBRE LA CULPA Parte 2
Judas experimentó remordimiento, lamentó las consecuencias de su traición, pero no sintió arrepentimiento por su pecado contra su Maestro y amigo. Judas nunca creyó en Jesús como el Mesías y Salvador. Devolvió las 30 monedas de plata a los principales sacerdotes, confesando de haber pecado “entregando sangre inocente”. ¿Qué esperaba Judas de ellos? Posiblemente que lo dejaran libre, eso es una incógnita. La única respuesta que recibió fue de esa élite religiosa fue: “¿Qué nos importa a nosotros? Allá tú.” Les arrojó las 30 monedas. Judas no pudo soportar más la culpa, salió de ahí. Fue y se ahorcó.
Judas da lástima, si se hubiera arrepentido, hubiera esperado tres días para buscar a Jesús, hubiera sido perdonado, como lo hizo Jesús con Pedro. Lamentablemente Judas no creyó lo que Jesús les informó: “que al tercer día se levantaría de los muertos”.
Hay tres respuestas inadecuadas de la verdadera culpa:
1) Podemos reprimirla, y tratar de justificarla, ocultarla o negar su existencia. Consideramos que ese error es insignificante, en ves de reconocer la culpa. Como resultado nos sentimos muy mal, inquietos, perdemos la paz y a veces hasta la salud.
2) Podemos lamentar nuestro pecado o error. Pero el solo hecho de decir: ”lo siento”, perdóname o no reconocer la seriedad del asunto y evadimos nuestra responsabilidad.
3) Podemos sentir remordimiento por el pecado cometido contra Dios, afectando a otros. Y nos decimos como promesa: “no volveré hacerlo”, nadie se dio cuenta. Lo cierto es que el mismo Judas sintió este remordimiento. Sin embargo le faltó dar el siguiente paso: arrepentirse. Según la Biblia, palabra de Dios, arrepentimiento es la manera justa y correcta de responder a quien se ofendió. Cuando se ha ofendido a Dios por medio de pecado o pecados cometidos, Somos culpables delante de Él.
Continúa…
Lee Mateo 27:3-5
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