LA ÚLTIMA ADVERTENCIA DE CRISTO Parte 1
Evangelio de Lucas 21:28-36
Después que Jesús expone las “señales del fin del mundo” iniciando el versículo 6 del capítulo 21 de Lucas, expone su última advertencia a partir del versículo 29. Esta advertencia es para todo el mundo, judíos, gentiles, los discípulos y los que creerían en Él, así como nosotros. Hace la observación que veamos la higuera, esta representa al pueblo de Israel, ellos son la señal, respecto a su regreso a esta tierra, el juicio de las naciones, el final de este mundo, la redención de su pueblo Israel y antes, el arrebatamiento de la Iglesia universal o de sus fieles seguidores de todas las épocas.
Al decir que el pueblo de Israel es la última advertencia de Dios para el mundo, te recuerdo un acontecimiento profético que el Señor Jesús nos muestra en el Evangelio de Mateo 24:37-39, la gente de ese tiempo no observó la advertencia antes del diluvio, que era la construcción del arca de Noé y ni oían sus mensajes, hasta que llegó lo inevitable; el diluvio universal donde todos perecieron con excepción de Noé y su familia. Por eso la advertencia de Jesús, que debemos estar atentos a lo que sucede en Israel como país y como pueblo, lo que las naciones enemigas hacen planes o los realizan contra ellos. La gran mayoría niegan que ellos hayan sido escogidos como pueblo de Dios.
Nuestra época es muy parecida a la época de Noé (Génesis 6:1–2:1-24). La humanidad está corrompida, es incrédula respecto a Dios y sus demandas como soberano Señor, no se cumplen sus mandamientos, rechazan el evangelio de Jesucristo, muchos no creen en Él como el Mesías prometido para salvación, a los judíos primeramente y después a los gentiles (no judíos) (Carta a los Romanos 1:18-32; 2:1-16).
Los pecados escandalosos del pasado ahora se aceptan como errores sociales: el adulterio, la fornicación, la homosexualidad y otros males sexuales, el amor libre sin responsabilidad. Agreguemos otros males en que la justicia no puede controlar como, la violación no solo a mujeres sino de niños a adolescentes, el matrimonio gay, el aborto, los parricidas, y otras acciones inmorales las cuales Dios las reprobó desde el principio.
Continúa…