26 marzo, 2026

LA VERDAD SOBRE LA CULPA Parte 1

Cuando Judas, el que lo había traicionado, vio que habían condenado a Jesús, sintió remordimiento y devolvió las treinta monedas de plata a los jefes de los sacerdotes y a los ancianos. “He pecado — les dijo — porque he entregado sangre inocente. —Ellos respondieron, ¿Y eso a nosotros qué nos importa? —¡Allá tú! —Entonces Judas arrojó el dinero en el santuario y salió de allí. Luego fue y se ahorcó.

Evangelio de Mateo 27:3-5

Veamos la diferencia entre el remordimiento y el arrepentimiento. Según el diccionario: “Remordimiento es un sentimiento de culpabilidad en una persona por algo que ha hecho y que la intranquiliza.” No busca la solución al ofendido. El arrepentimiento: “Es, lamentarse, produce inquietud, pesar interno, vergüenza, y aún miedo si es descubierto.” El remordimiento no busca el perdón y en algunos casos buscan la puerta falsa, el suicidio, como el caso de Judas. Otros tratan de olvidarlo y en otros, después de un tiempo, les es indiferente. Su conciencia se va cauterizando.

Arrepentimiento según la Biblia, “es un reproche interno con el que la conciencia nos mortifica por haber cometido una acción que no debíamos haber hecho, porque sabíamos, que era hacer el mal.” En el arrepentimiento hay un propósito: confesar, aunque es penoso y vergonzoso, debe reparar el daño y promete no volver hacerlo. Ante Dios el arrepentimiento es reconocer el pecado, reconocer que soy culpable, tener un cambio de actitud mental, buscando el perdón de Dios y si ofendimos y le fallamos a una persona tenemos que confesar y pedir perdón. Tiene que haber un cambio en la conducta. Para la salvación del alma, el arrepentimiento es una auténtica conversión a Dios, esto es volver a Él. Buscar el perdón por medio de Jesucristo y así experimentar una nueva vida, recibiendo de Él la promesa de vida eterna. De inmediato nuestra culpa es borrada.

Continúa…

Lee Mateo 27:1-10