12 noviembre, 2025

AL DIOS NO CONOCIDO

El Dios que hizo el mundo y todo lo que hay en él es Señor del cielo y de la tierra. No vive en templos construidos por hombres, ni se deja servir por manos humanas, como si necesitara de algo. Por el contrario, Él es quien da a todos la vida, el aliento y todas las cosas.

Hechos de los Apóstoles 17:24-25

Los ateniense eran muy religiosos tenían altares por diferentes lugares de la ciudad para cada ídolo, la gente creía en algunos de ellos; tenían un altar con una inscripción: “A un Dios desconocido”. El apóstol Pablo fue llevado al Areópago para que escucharan su mensaje por los filósofos y otros que se reunían en ese lugar (16-23). Pablo les mencionó el altar del Dios desconocido diciéndoles: que era ese Dios del cual él anunciaba (versículos 24,25). Les explicó que el Dios verdadero creó a los seres humanos, que por Él es que vivimos, siendo descendientes de Dios, a Él no se le puede representar con ningún tipo de escultura de oro, plata o de piedra que los artesanos fabrican con destreza; les habló sobre el arrepentimiento porque Él ha designado a un hombre que juzgará a todos los seres humanos, al cual lo levantó de entre los muertos resucitándolo. Algunos de los presentes se burlaron sobre la resurrección y le dijeron que en otra ocasión lo volverían a oír. Algunos de ellos si creyeron y se fueron con Pablo, para continuar oyendo la enseñanza sobre Jesús el Mesías y sobre Dios que tiene poder sobre todo y sobre todos.

Nosotros los que hemos creído en Él por haber comprendido la palabra del SEÑOR y en arrepentimiento lo buscamos, hemos recibido el perdón de nuestros pecados e invitamos a Jesús a entrar a nuestra vida, la salvación la recibimos y tenemos la seguridad de la vida eterna prometida por Él. Compartamos nuestro testimonio a nuestros conocidos.

Lee Hechos 17:16-33