14 noviembre, 2025

REVESTIDOS DE PODER Parte 2

II. DIOS ES EL DIOS DE LA VIDA

Fue Dios el que resucitó a Jesús de entre los muertos. El amor y el poder de Dios es lo único que puede dar a la persona paz en la vida y triunfo en la muerte. Jesus murió para obedecer la voluntad de su Padre, la voluntad divina y la misma voluntad de Dios lo levantó de la muerte: “Porque así como el Padre resucita a los muertos y les da vida, así también el Hijo da vida a quienes Él le place (Juan 5:21).

Para el hombre o la mujer que obedecen  la voluntad de Dios, no existe algo así como un desastre final, todo está bajo su control. Porque entonces caemos en la desesperación o en el creer que todo está perdido y para qué luchar; no debemos olvidar que aún la muerte ya fue vencida.

III. DIOS ES EL DIOS QUE NOS MUESTRA SU VOLUNTAD Y NOS CAPACITA PARA REALIZARLA

Dios jamás nos asigna una tarea sin darnos la capacidad y el poder de realizarlo. Con la visión envía también el poder. Jamás nos pide que llevemos acabo aquella tarea solo con nuestros recursos. Nos equipa con todo lo necesario, más Su presencia se hace manifiesto; ¿por qué sentirnos fracasados?, los discípulos de Jesús cayeron en esta situación pensaron que todo había sido en vano, se les olvidó la promesa de Jesús que al tercer día resucitaría, y cuando ellos lo vieron aun dudaban que fuera real, hasta que fueron convencidos por el mismo Señor apareciéndose una y otra vez.

Lee Hebreos 13:20-21, Juan 5:21