CERRANDO LA PUERTA DE UN AÑO
“Entonces el ángel de Dios, que marchaba al frente del ejército israelita, se dio vuelta y fue a situarse detrás de este. Lo mismo sucedió con la columna de nube, que dejó su puesto de vanguardia y se desplazó hacia la retaguardia, quedando entre los egipcios y los israelitas . Durante toda la noche, la nube fue oscuridad para uno y luz para otros, así que en toda esa noche no pudieron acercarse los unos a los otros.”
Éxodo 14:19-20
Es muy importante considerar nuestra actitud en ambas direcciones: nuestra actitud, es la forma cómo reaccionamos ante las cosas pasadas y las que en el futuro nos confrontarán. Los israelitas habían llegado al Mar Rojo que les cerraba el camino de avance, cuando comprobaron con horror que detrás de ellos venían los egipcios en su persecución. La situación era desesperada. Cuando estamos llegando al final de un año más, nos recuerda que todos estamos viajando a través del tiempo en un mundo que experimenta convulsiones a donde quiera que veamos. Seguramente nos pasará como los israelitas. Algunos somos perseguidos por temores, decepciones, rencores, culpa, fracasos y problemas de salud física, o económica. Nos veremos atrapados entre lo que detiene nuestro avance y los asuntos sin resolver que nos persiguen. Los enemigos más difíciles de afrontar son los que vienen del año pasado o años más atrás. Al enfrentar todo asunto el próximo año, Dios no solamente va delante de nosotros, cuidará también nuestra retaguardia, es asunto de fe para solucionar nuestros pendientes y lo que vendrá en el nuevo año, sin olvidar que será un mejor año porque confiaremos en el Dios que controla el pasado, presente y futuro. El apóstol Pablo dice: “Olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante” (Filipenses 3:13).
Terminemos este año con gratitud al SEÑOR nuestro Padre que ha estado con nosotros en toda circunstancia y pidamos a Él que nos ayude hacer más dócil a su voluntad y a depender más de Su Espíritu en el año 2026.
Lee Éxodo 14:10-20