PRIMERA BENDICIÓN ESPIRITUAL
Que Dios nuestro Padre y el Señor Jesucristo les concedan gracia y paz. Alabado sea Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos ha bendecido en la regiones celestiales con toda bendición espiritual en Cristo.
Efesios 1:3
Es interesante, como el apóstol Pablo se dirige a los cristianos en la ciudad de Éfeso, les desea que Dios nuestro Padre… Es importante que Él es nuestro Padre porque nos adoptó como sus hijos por medio de Jesús su Hijo, nadie puede cuestionarnos que tenemos ese derecho y privilegio de ser sus hijos. Jesús le dijo a los judíos que lo insultaban y lo querían apedrear, “vuestro padre es el diablo, el cual siempre a sido un homicida, si ustedes fueran hijos de Abraham como lo consideran aceptarían mi mensaje.” Eso nos lleva al pensamiento que no todos los seres humanos o la gente son hijos de Dios, solamente lo que creen y siguen a Jesús como el Mesías o el Cristo de Dios.
Agrega el apóstol que Dios es Padre del Señor Jesús, una relación perfecta entre ambos, el Padre ama al Hijo y él ama al Padre y le obedeció hasta la muerte. Pablo escritor de esta carta pide en sus oraciones que Dios el Padre y Jesús les concedan gracia y paz, dos cualidades importantes y necesarias como sus seguidores para su manera buena de vivir y les recuerda que Dios como Padre los ha bendecido con bendiciones espirituales desde el cielo por causa de Cristo. No son bendiciones materiales, ni físicas, sino espirituales, las cuales son fortaleza del Espíritu Santo, mayor dependencia en Él para su seguridad personal o como creyentes, o iglesia, siendo una comunidad añorante y de servicio, que los llevará a un mayor crecimiento en la fe para dar testimonio de su compromiso de seguir a Cristo.
Esas bendiciones espirituales de los lugares celestiales las necesitamos tu y yo, para vivir fervientes en el espíritu agradando a Dios en todo.
Lee Efesios 1:1-3