17 julio, 2024

UN GRAN PROFETA

Samuel es el primer profeta del pueblo de Israel al ejercer esta vocación, aunque al patriarca Abraham se le llamó primeramente profeta. Samuel fue un caudillo, militar, líder, profeta y el último juez del pueblo de Israel. Uno puede recordar como su madre Ana, la cual era estéril; ella se postraba en oración y ruego, pidiendo muchas veces a Dios que le concediera un hijo y que si se lo daba, este hijo sería para Él, lo entregaría al templo para que le sirviera. Y Dios respondió al ruego de Ana, ella concibió y dio a luz un hijo, al cual le puso por nombre Samuel, “Aquel que escucha a Dios”. Cuando la madre dejó de amamantar al niño, lo entregó en el templo, al sacerdote Eli, cumpliendo así su promesa al Señor. Dios hablaba con el niño Samuel y le compartía de sus planes, éste Samuel fue desarrollando el ministerio profético en favor de su pueblo, también era un justo juez, cuando el ejército de la nación salía a combatir al enemigo él era el lider, ofició también en algunas ocasiones como sacerdote al realizar sacrificios, pero su principal tarea era profetizar, aconsejar al pueblo, a los líderes y después que  Saul fue nombrado rey, Samuel lo aconsejaba. La trayectoria de este noble hombre es admirable.

Nuestra vocación viene de Dios porque Él quiere que se cumplan sus propósitos y su voluntad en todo. Antes que tú y yo naciéramos, el Señor ya había planeado nuestra vida, fue por su voluntad que nacimos físicamente usando a nuestros padres, Él puso un propósito en nuestro ser y nos dio vocación para cumplirlo. Lamentablemente muchos no lo saben y otros toman su propia decisión sin estar en sintonía con el propósito de Dios, Él da libertad al hombre y a la mujer para decidir qué hacer con su vida. Lo maravilloso de los hombres como Samuel o como su madre Ana o posiblemente como tú y como yo, es hacer la voluntad de Dios y servirles con nuestra vocación y realizar el ministerio dentro del reino de Dios. Dios se agradó de Samuel y considero que se puede agradar también de ti.

Lee 1er Libro de Samuel 1