AYUDA PARA EL DESALENTADO
Cuando David y sus hombres llegaron a Ciclag, encontraron que la ciudad había sido quemada, y que sus esposas, hijos e hijas habían sido llevados cautivos. David y los que estaban con él se pusieron a llorar y a gritar hasta quedarse sin fuerzas. 1 Samuel 30:3-4 Cuando Don Benito Juárez, pasaba por momentos difíciles
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