EL RECUERDO
A pesar de los años que han transcurrido en mi existencia, nunca olvidaré aquellos días de niño, cuando tú, Madre querida me cuidabas. A veces hacía rabieta porque no quería comer lo que me ofrecías; con paciencia me animabas a tomar aquello, y cuando te colmaba esa linda actitud, ZAS, me dabas un manazo. Al
