EL ALFARERO
Esta es la palabra del Señor, que vino a Jeremías. —Baja ahora mismo a la casa del alfarero, y allí te comunicaré mí mensaje— Entonces bajé a la casa del alfarero, y lo encontré trabajando en el torno. Pero la vasija que estaba modelando se le deshizo en manos; así que volvió a hacer otra
