ORACIÓN DEL QUE ANDA EN INTEGRIDAD Parte 1

Salmo 26 de David

Introducción: Este es un salmo de lamento o de lamentación. Es la expresión de un sentimiento humano fuertemente afectado (por el dolor, la pena, el desconsuelo, la tristeza, y la nostalgia), a veces por la culpa, o por la venganza. En su oración se refleja de manera apasionada una protesta de inocencia ante Dios. A veces el lamento, puede venir del duelo por la pérdida de un ser amado o por el arrepentimiento muy sincero. Por lo tanto, debemos considerar que:

ES UNA ORACIÓN DE INTEGRIDAD Vv. 1

“Hazme justicia Señor, pues he llevado una vida intachable; en el Señor confío sin titubear.”   Dios examina justamente a todo penitente o el que lo busca en una situación difícil. Que agradable es sentirnos íntegros delante de Dios y delante de la gente. La palabra Integridad es un adjetivo, en este caso, es el ser humano que está sin contaminación con el mal, ya sea físico o moral. Es una persona educada, honesta, que tiene control emocional, que tiene respeto de sí mismo y respeto a las demás personas. Esta es la presentación del rey David ante Dios, su Señor. Presentando su petición, pidiéndole justicia y protección. Que observe Dios su manera de vivir, sus sentimientos, sus pensamientos, y su voluntad. ¿Podemos vernos como David al expresar una oración o petición semejante?

ES UNA ORACIÓN PARA SER VINDICADO (defendido) Vv. 2-5 

“Examíname, Señor, ponme a prueba. Purifica mis entrañas y mi corazón. Tu gran amor lo tengo presente y siempre ando en tu verdad. Yo no convivo con los mentirosos, ni me junto con los hipócritas; aborrezco la compañía de los malvados; no cultivo la amistad de los perversos.” David ha sido falsamente acusado y quiere que Dios le haga justicia, no es orgulloso, pero sabe que ha confiado en Dios. Desea que Dios lo ponga a prueba y examine su vida. La razón de ser defendido es por amar a Dios.

A veces es peligroso juntarnos con gente de mal comportamiento, o con hipócritas. Dios reprueba ese tipo de relaciones de sus hijos. Lo prohíbe. En el Antiguo Testamento leemos que los israelitas fueron advertidos y no obedecieron a los profetas enviados por Dios, y fueron arrastrados a ciertas prácticas y recibieron el castigo. ¡Es de cuidarnos!

Continúa…

Lee Salmo 26:1-5

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