DECLARACIÓN DE JESÚS DE SÍ MISMO
Mientras sea de día, tenemos, que llevar acabo la obra del que me envió. Viene la noche cuando nadie puede trabajar. Mientras esté yo en el mundo, luz soy del mundo.
Evangelio de Juan 9:4,5
Estando Jesús ministrando la palabra y sanando enfermos en la ciudad de Jerusalén en el área del Templo, Jesús defendió su origen, hijo de Dios, eso enfureció a los judíos que continuamente lo seguían para oír y ver en qué lo agarrarían como ofensa al judaísmo, o a la ley de Moisés, se ofendieron cuando Jesús hizo la declaración: “Ciertamente les aseguro que, antes de que Abraham naciera, ¡yo soy!”. Airados los judíos tomaron piedras para arrojárselas, pero Jesús se fue entre la gente.
Más adelante se encontró con un hombre ciego de nacimiento, los discípulos le preguntaron: ¿quién pecó, el o sus padres?, para que naciera ciego. Jesús respondió que ninguno, sino para que la obra de Dios se manifestara en su vida; el ciego fue sanado por el poder de Jesús (Juan 9:1-7). Jesús hizo la declaración de nuestro texto.
Cuando es de día tenemos que trabajar en favor del reino de Dios, era el ejemplo de Jesús a sus discípulos para que cuando él ya no estuviera con ellos deberían hacerlo, y lo hicieron, el evangelio de Jesús se propagó por todo el país de Israel, por todo el imperio romano que abarcaba varios países, cruzó continentes y el evangelio llegó hasta nosotros, porque en el futuro la noche vendrá y será muy difícil y tarde en el tiempo para hacerlo.
Jesús enfatizó ser la luz del mundo mientras estuviera con los discípulos, ellos también se convirtieron en luz. Esta es una invitación para todos los que somos sus seguidores, discípulos o cristianos, debemos ser luz para que los que están en tinieblas espirituales puedan ver la luz que es Jesucristo para que sean salvos y tengan una nueva vida y se conviertan por el poder del Espíritu en discípulos y ellos también propaguen el evangelio de amor. Aceptemos el desafío de Jesús.
Lee Juan 9:1-7
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