1 enero, 2022

AÑO NUEVO, NUEVAS MISERICORDIAS

“Hermanos, no pienso que yo mismo lo haya logrado ya. Más bien, una cosa hago; olvidando lo que queda atrás y esforzándome por alcanzar lo que está adelante. Sigo avanzando hacia la meta para ganar el premio que Dios ofrece mediante su llamamiento celestial en Cristo Jesús.”

A los Filipenses 3:13,14

Por fin se acabó el 2021, año difícil para muchos o para todos, lo cierto es que a unos les fue peor que a otros. Algunos se quedaron sin trabajo, otros cerraron o decayó su negocio, otros se enfermaron de gravedad y otros se murieron.

La verdad, es que a los creyentes en Cristo que han aprendido a depender de Dios como Padre, pudieron ser sostenidos ante esta calamidad que continúa azotando en muchos países incluyendo el nuestro. También somos testigos de que a golpeado a nuestra localidad. La esperanza debe estar en Dios de que en el Nuevo Año 2022 será mejor la situación para este México querido, que continuará la reactivación económica, que los que perdieron su trabajo tendrán otro, que habrá muy pocos enfermos de Covid, que el entusiasmo volverá a reinar en los hogares, que en las escuelas se normalizarán las actividades, que las iglesias tendrán avivamiento espiritual, mejor asistencia a los lugares de reunión, nuevos convertidos y obedeciendo el mandato del bautismo.

El apóstol Pablo nos recomienda que, “olvidemos lo que queda atrás”, eso incluye nuestros fracasos, nuestra falta de fe, descuido espiritual o apartarnos del pecado cualquiera que este sea. Y continuar con nuestros proyectos de estudio, de profesión u oficio, un nuevo trabajo o la apertura de un negocio o el impulso del negocio existente. En nuestra vida en Cristo siempre mirando a lo que está delante, los retos para madurar más en la fe en Él, cumpliendo con el propósito de Dios que diseñó para cada uno, sin fijar solamente nuestra mirada en la tierra sino que mirando hacia la morada eterna que Dios en Cristo ha preparado para cada uno de nosotros. Ya tenemos la promesa de vida eterna que Cristo nos ofreció, vivamos en su victoria.

Lee Filipenses 3:12-21

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