10 diciembre, 2025

BREVE TIEMPO DE DESCANSO

“Vengan conmigo ustedes solos a un lugar tranquilo y descansen un poco. Así que se fueron solos en la barca a un lugar solitario.”

Marcos 6:31b-32

La actividad laboral es magnífica porque es el resultado de nuestra vocación. Hay una variedad de trabajos por ejemplo: la agricultura, esta es problemática porque es a campo abierto, la industrial es difícil tiene sus complicaciones, la intelectual como la docencia, la planeación en las empresas, en las ciencias, la investigación también es muy cansada, lo mismo podemos decir de la arquitectura, la actividad médica, la pastoral o religiosa, la doméstica y otras más. Todas cansan después de un tiempo diario de trabajo.

Los discípulos de Jesús fueron a realizar el trabajo misionero, de sanación a enfermos, de compartir “las buenas noticias del Mesías” de aldea en aldea o de pueblo en pueblo. Cuando regresaron informaron a Jesús de lo que hicieron, era muy loable pero volvieron muy cansados, además sin tiempo para comer. Me agrada la comprensión de Jesús cuando les dice: “vengan conmigo a un lugar tranquilo para que descansen.” Cuando estamos cansados de los afanes, tareas, trabajos físicos, intelectuales, o espirituales el Señor nos comprende y nos da ciertas oportunidades para descansar junto a Él. Nuestro mayor problema para el descanso, somos nosotros mismos porque nos consideramos indispensables y superdotados, y nos decimos, nadie puede hacer mi trabajo mejor que yo. Esto es engañarnos y ante la vista de otros deseamos el reconocimiento de que somos incansables. Y aún aunque leamos este episodio en la vida de los discípulos de Jesús o leer cuando el relato evangélico dice que también Jesús se cansaba, por la gran cantidad de personas que venían para oírlo o para que sanara a sus enfermos. Así que, ni tú o yo o cualquier otra persona somos indispensables en el trabajo que realizamos.Cuando realizamos nuestro trabajo nos agotamos y llega el día cuando nos enfermamos porque somos humanos.

La mayordomía o administración  del tiempo y la mayordomía de nuestra salud es nuestra responsabilidad delante de Dios, debemos ser buenos mayordomos o administradores, sin caer en la fatiga, disfrutar y aprovechar de periodos de descanso, disfrutarlo con la familia o con los que nos estiman. Dios instituyó el sábado o día de reposo para que el ser humano descansara, lo creó por causa del hombre no por asunto religioso. Debemos amarnos a nosotros mismos, eso implica cuidarnos, protegernos para ser saludables integralmente. Y no comprometernos en muchas actividades fuera de nuestro horario de actividad laboral remunerada. Si podemos servir en la iglesia de nuestro Señor, en sus diferentes actividades de acuerdo con nuestros dones espirituales, con nuestras habilidades y capacidades que tenemos, sin afectar el tiempo para la familia y para nuestro descanso, eso es ser buen administrador del tiempo. Jesús nos invita diciéndonos: “vengan conmigo y descansen un poco en un lugar tranquilo.”

Lee Marcos 6:30-34

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